No es tan fácil

Al empezar esta reflexión mucho nos tememos que vamos a meternos en camisas de once varas.

 

Cierto es que esta página versa mayoritariamente sobre menores y jóvenes en conflicto con la Ley pero hoy pretendemos darle un enfoque diferente y hablar de las responsabilidades a la hora de hallar respuestas o soluciones al  problema y no tanto del problema en sí.

Fácilmente uno puede pensar que las responsabilidades van a parar directamente a profesores, educadores, psicólogos, trabajadores sociales, jueces, familia , policía… a nuestro entender muy implicados en la titánica tarea de encontrar el “remedio” para prevenir y evitar las conductas problemáticas de muchachos de los que se espera que hagan una aportación positiva a la sociedad. Buena parte de la opinión pública piensa que ya hay profesionales que se encargan o deberían encargar  de estos temas como si la mera existencia de dichos recursos fuese suficiente para solucionar el problema.

Nosotros como profesionales les diríamos a los que opinan así que los recursos destinados a la ejecución de las medidas judiciales de menores son sólo una parte de la solución al problema de la delincuencia juvenil y que  esta “patata caliente” no nos la han de pasar alegremente. Sería mucho  mejor buscar una solución más razonable que la actual  para que nadie se queme.

Bueno, ya nos metimos de lleno en la camisa. A ver como salimos.

Es importante destacar que el deseo de que niños, adolescentes y jóvenes lleguen a ser adultos responsables, es compartido por padres, instituciones, gobiernos y nos atrevemos a decir, por otros niños, adolescentes y jóvenes. Aún con tan buenos deseos, que haya índices tan elevados de delincuencia juvenil debería obligar a todo el mundo, en especial los adultos, a examinar sus propios prejuicios y reacciones ante un hecho delictivo. Un compañero explica que cuando pasa algo siempre hay que tener en cuenta la verdad de uno, la verdad del otro y la verdad. Pocas personas son capaces de reconocer que no tienen ni idea sobre porqué se da la delincuencia juvenil y es normal que la mayoría opine, juzge y sentencie en base a su creencia. Respetamos que cada uno tenga su opinión pero hay que explicarles que es un tema complejo, que no es tan fácil.

Pese a sumar muchos años de experiencia entre los dos, no tenemos la panacea que evite que estos chicos cometan hechos delictivos o la poción mágica que los transforme en personitas de pro. Atisbamos cierta luz y esperanza según la persona con la que trabajamos y llegamos a la conclusión de que hay tantos criterios o combinaciones de ellos como chavales delincuentes. Pese a ello, aceptamos que haya una estandarización de criterios a tener en cuenta para la realización de un buen diagnóstico y poder realizar el mejor trabajo posible.

No nos cabe la menor duda de que las teorías y prácticas actuales llevan implícitas un gran esfuerzo de prevención y reeducación pero dan la sensación de ser incompletas. Los planes y programas están en un proceso continuo de evaluación. Falta algo que las haga mejores.

Qué decir de instituciones privadas y públicas, organismos, ayuntamientos, gobiernos, etc. ¿Es correcto el grado de implicación en este problema?, ¿Invierte lo suficiente?, ¿Hace propuestas ajustadas a la realidad? Nos encantaría debatir con políticos de todos los colores.

 

Algunos ya se habrán dado cuenta de que estamos nombrando de un modo u otro a todos los agentes sociales que están o deberían estar implicados en la problemática de la delincuencia juvenil (y en otras pero hoy barremos para casa). El ciudadano de a pie, ya sea adulto, joven o niño, los trabajadores especializados en este ámbito, instituciones privadas y públicas, el propio menor o joven delincuente… todos contamos, todos somos necesarios para tratar de solucionar este problema complejo y complicado, y es que no es tan fácil.

En los siguientes artículos iremos desgranando algunos temas que han salido en este para tratarlos con más profundidad.

2 comentarios sobre “No es tan fácil

  • el abril 19, 2018 a las 8:06 pm
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    Muy buena reflexión. De una gran profesionalidad. Con el poco tiempo que lleváis publicando, considero que la calidad de vuestros artículos es más que buena. Seguid así. Saludos.

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